jueves, 17 de mayo de 2012

FUNCIONALISMO Y ESTRUCTURALISMO

FUNCIONALISMO Y ESTRUCTURALISMO
Los teóricos


HERBERT SPENCER:
Herbert Spencer (Derby, 27 de abril de 1820 - Brighton, 8 de diciembre de 1903) fue un naturalista, filósofo, psicólogo y sociólogo británico. Se dice comúnmente que promovió el darwinismo social en Gran Bretaña (sin embargo esta afirmación es historiográficamente discutible)1 y fue uno de los más ilustres positivistas de su país. Ingeniero civil y de formación autodidacta, se interesó tanto por la ciencia como por las letras.
Desde el punto de vista sociológico cabe considerarle como el primer autor que utilizó de forma sistemática los conceptos de estructura y función. Por otra parte, concibió la sociología como un instrumento dinámico al servicio de la reforma social. Dedicó su vida a elaborar su sistema de filosofía evolucionista, en la que considera la evolución natural como clave de toda la realidad, a partir de cuya ley mecánico-materialista cabe explicar cualquier nivel progresivo: la materia, lo biológico, lo psíquico, lo social, etc.
En sus lecturas conoció la teoría de la evolución expuesta en el siglo XIX por el naturalista Charles Darwin. Su teoría fundacional para la biología moderna sostenía que los organismos biológicos evolucionan adquiriendo nuevos rasgos por adaptación al medio ambiente que se hacen hereditarios. Las teorías de Lamarck sobre la evolución influyeron profundamente en la obra de Spencer.
Para Spencer nada, incluidas las tendencias humanitarias, debe interferir con las "leyes naturales", que implican que el "más apto" es quien sobrevive y los demás perecen. Sin embargo, y a pesar del nombre de sus ideas, Spencer no aceptaba la teoría de Darwin, proponiendo una versión del lamarquismo, de acuerdo a la cual los «órganos» se desarrollan por su uso (o degeneran dado la falta de uso) y esos cambios se transmiten de una generación a otra. Para Spencer, la sociedad es también un organismo, evolucionando hacia formas más complejas de acuerdo a la «ley de la vida», es decir, de acuerdo al principio de la sobrevivencia del más fuerte, tanto a nivel individual como de sociedades. Consecuentemente, Spencer se oponía —radicalmente— a todas las manifestaciones de «socialismo», tales como la educación publica generalizada u obligatoria, bibliotecas publicas, leyes de seguridad industrial, y, en general, a toda legislación o proyecto social.
Aplicó la teoría de la evolución a las manifestaciones del espíritu y a los problemas sociales, entre ellos el de la educación, con su obra Educación: intelectual, moral, física. Su doctrina quedó principalmente expuesta en su Sistema de filosofía sintética (11 volúmenes). De su extensa bibliografía, cabe mencionar: La estática social (1850), Principios de psicología (1855), Primeros principios (1862), Principios de biología (1864), La clasificación de las ciencias (1864), La sociología descriptiva (1873), Principios de sociología (1877-1896) y El individuo contra el Estado (1884). Políticamente, desde la década de 1880 ingresó en la Liberty and Property Defence League, la cual en buena parte estaba influenciada por sus ideas.
Desde el punto de vista sociologico, Spencer la define como "la historia natural de las sociedades", dicho de otro modo: un orden entre los cambios estructurales y funcionales que experimentan las sociedades. La sociologia de Spencer se centra en los fenomenos macrosociales (agregados sociales) asi como en sus funciones.
Varios autores criticaron el a veces extremado realismo de Spencer (por sus semejanzas con el mecanicismo); entre ellos destacó el filósofo y psicólogo escocés Alexander Bain. A pesar de que Spencer no logró crear escuela, su ambicioso intento de sistematizar todo el conocimiento dentro del marco de la ciencia moderna y especialmente en términos de la evolución, le ha hecho merecedor de figurar entre los principales pensadores de finales del siglo XIX.

ROBERT MERTON

Padre de la teoría de las funciones manifiestas y latentes, y autor de obras como El análisis estructural en la Sociología (1975), Merton es uno de los clásicos de la escuela estadounidense de esta disciplina. También fue importante su labor en el campo de la sociología de la Ciencia. Muchas frases acuñadas por él son hoy utilizadas diariamente, dentro y fuera de la sociología.
Es uno de los padres de la escuela estructural-funcionalista. Para Merton, la sociedad es un sistema que está constituido por una estructura que permanece en el tiempo, siendo un sistema un conjunto de elementos interdependientes, en equilibrio y que tienen la posibilidad de cambiar. Por este motivo, a la teoría se la ha denominado sistémica. Eso fue tomado de la teoría parsoniana.
Los elementos que integran el sistema son subsistemas interdependientes, que cumplen funciones sociales necesarias para el funcionamiento, regularidad y estabilidad de todo el sistema. Cada subsistema tiene asignado una función. Si cumple con sus objetivos se le denomina funcional, y, en caso contrario, disfuncional.
Merton considera a la estructura como un sistema de relaciones relativamente estables entre las partes de un conjunto, y la estabilidad deriva de la permanencia de los actos sociales más allá de las personas.
Tipos de funciones de Merton
Funciones manifiestas
Las funciones manifiestas son las consecuencias objetivas queridas y observadas por los miembros de una sociedad o sistema social. Y como toda función, contribuyen a la integración de las mismas y presentan consecuencias objetivas para la sociedad (o cualquiera de sus partes), reconocibles y deseadas por las personas o grupos implicados. Son aquellas funciones o efectos que se producen en la sociedad y que son en primer lugar positivas, en segundo lugar dichos fines son explicitados por los edictores de las normas, y en tercer lugar reconocidos dichos fines por los edictores de las normas (se reconoce que la norma es útil para dicho fin).
Funciones latentes
Las funciones latentes son aquellas consecuencias objetivas que contribuyen a la adaptación social, pero que no son observadas ni queridas por los miembros de una sociedad; contribuyen a la adaptación social o a otros objetivos pero, simultáneamente, no son deseadas o reconocidas por la sociedad o el grupo. Un gran ejemplo de función latente es el proceso de socialización llevado a cabo en el colegio. Aparte de los conceptos básicos que enseñan (función manifiesta) aprendes a comportarte.
Función de los medios de comunicación según Merton:
1.   Alertar a los ciudadanos sobre amenazas o peligros.
2.   Proporcionar los instrumentos necesarios a los ciudadanos para la realización de actividades cotidianas.
3.   Influir en aquellos ciudadanos que se someten a la necesidad y el valor de estar bien informados (entender el mensaje en gran parte a través del Receptor)
4.   Atribución estatus/prestigio a personas que son objeto de atención de los Medios.
Disfunciones -> distanciar al ciudadano de lo público y narcotizar, generar apatía o inactividad

HAROLD LASSWELL
Durante la Segunda Guerra Mundial, Lasswell fue jefe de la División Experimental para el Estudio de Comunicaciones de Tiempo de guerra en la Biblioteca de Congreso. Siempre progresista, en el final de su vida, Lasswell escribió sobre las consecuencias políticas de colonización de otros paises
La influencia de la comunicación masiva en procesos de estabilización o de cambios culturales o sociales ha movido a diversos sociólogos durante los inicios del siglo XX.
Su fórmula —que es conocida como «el paradigma de Laswell»— dada a conocer en el año 1948: "¿Quién dice qué, a quien, por qué canal y con qué efecto?", sigue vigente en la actualidad en donde el internet y los cibermensajes empiezan a dominar en el proceso comunicativo.
Harold D. Lasswell, experto en política que ha pasado por las teorías de la comunicación como el primer gran ensayista en comunicación, con el libro Técnicas de propaganda en la Guerra Mundial (1927) inicia la investigación con el análisis de las interrelaciones entre audiencias y efectos desde una marcada posición funcionalista. El funcionalismo intenta producir un sistema de conocimiento objetivo que sea capaz de formular condiciones de equilibrio y autorregulación social (homeostasis). Así, las premisas desde las que partirá el funcionalismo son el autoequilibrio en la vida social- la realidad social puede generar las pautas de su propia estabilidad-, la naturalización del sistema institucional- se cree que el funcionamiento propio de una sociedad democrática y su equilibrio se sostiene confiando en las instituciones- y la reificación de lo existente como ya dado objetivamente. En las tres premisas siempre hay una parte de la realidad social que queda fuera de campo, ya que el funcionalismo tiende a instrumentalizar a la sociedad. De este modo, el carácter social del sistema institucional queda diluido con su naturalización y los elementos intersubjetivos que tienen que ver con los conflictos sociales también quedan desplazados con la reificación de lo existente como dado objetivamente.

WILBUR SCHRAMM

Es uno de los teóricos norteamericanos que estudiaron el problema de la comunicación al servicio del desarrollo, ejerciendo una influencia significativa en los foros de la UNESCO y en el discurso de las doctrinas de la comunicación para el desarrollo surgidas en América Latina.
Según este pensador, la función de los medios de comunicación se resume en:
 Función de contacto, acercamiento. Medios y personalización.
1.   Gestión y ejercicio de liderazgo (político), coordinación de grupos.
2.   Instrucción.
3.   Entretenimiento.
Schamm analiza   los efectos de la violencia en los medios (Television in the Lives of Our Children, 1961), la dimensión ética de la práctica de la comunicación periodística (Responsibility in Mass Communication, 1957) y participa en el movimiento de pensadores, en los que están Rogers, Lerner, etcétera, que formula las bases de las teorías difusionistas del desarrollo, que son el embrión teórico del pensamiento latinoamericano de la comunicación para el desarrollo (Mass Media and National Development, 1964).

CLAUDE SHANNON

Shannon trabajó en muchas áreas, siendo lo más notable todo lo referente a la teoría de la información, un desarrollo que fue publicado en 1948 bajo el nombre de Una Teoría Matemática de la Comunicación. En este trabajo se demostró que todas las fuentes de información (telégrafo eléctrico, teléfono, radio, la gente que habla, las cámaras de televisión, etc.) se pueden medir y que los canales de comunicación tienen una unidad de medida similar, determinando la velocidad máxima de transferencia o capacidad de canal. Mostró también que la información se puede transmitir sobre un canal si, y solamente si, la magnitud de la fuente no excede la capacidad de transmisión del canal que la conduce, y sentó las bases para la corrección de errores, supresión de ruidos y redundancia.  En el área de la inteligencia artificial propuso, junto a John McCarthy, Marvin Minsky y Nathaniel Rochester, la realización del proyecto de verano de Dartmouth, que sentó las bases de la disciplina. En 1950 publicó un trabajo que describía la programación de una computadora para jugar ajedrez, convirtiéndose en la base de posteriores desarrollos. Estimó la complejidad de árbol de juego del ajedrez en aproximadamente 10123 en un juego de ajedrez, conocido hoy como número de Shannon.
Montaba en uniciclo y era un malabarista aficionado, lo que lo llevó a demostrar un teorema (relacionando los tiempos en los que la pelota está en el aire y en la mano, el número de pelotas y el número de manos) y a construir un robot que podía realizar malabares de rebote con tres pelotas. También diseñó un ratón mecánico que recorría laberintos.

WARREN WEAVER

Warren Weaver tuvo una gran importancia para la culminación y el asentamiento que para el funcionalismo fue la Teoría Matemática de la Comunicación de 1949 –que hoy es mundialmente conocida por todos como la Teoría de la Información-.
Weaver consiguió darle un alcance superior al planteamiento inicial de Claude E. Shannon , ya que esta primera formulación se restringía al ámbito de los lenguajes máquina, y la consecuente transmisión de estos mensajes. A estos dos autores se les debe el esquema lineal de la comunicación: Fuente/codificador/mensaje-canal/descodificador/destino. Este esquema va a permitir considerar más atentamente la función de los soportes y filtros técnicos.
Warren Weaver no va a hablar ahora de mensajes independientes a lo que a su contenido se refiere, sino que los mensajes estarán anclados en un marco de análisis aplicable. Las aportaciones de este autor junto al joven Shannon serán importantes ya que estas nuevas premisas sobrepasarán el ámbito técnico y se podrán llevar a la práctica. Weaver va a definir, por lo tanto, tres planos o niveles en los cuales se superpone el hecho comunicativo: técnico, semántico y pragmático. El primero va a hacer referencia a la capacidad del emisor para enviar el mensaje deseado; el segundo hablará sobre el significado que transmite el mensaje del emisor; por último, el tercero medirá la afectividad que ha alcanzado el mensaje en todos los destinatarios.

LA TEORÍA DE LA INFORMACIÓN:
 Esta teoría está relacionada con las leyes matemáticas que rigen la transmisión y el procesamiento de la información y se ocupa de la medición de la información y de la representación de la misma así como también de la capacidad de los sistemas de comunicación para transmitir y procesar información.1 La Teoría de la Información es una rama de la teoría matemática y de las ciencias de la computación que estudia la información y todo lo relacionado con ella:canales, compresión de datos, criptografía y temas relacionados.


FERDINAND DE SAUSSURE

Heredero de las tesis de Ferdinand de Saussure, el funcionalismo se apoya en la idea de que el papel de la lengua como instrumento de comunicación es esencial.
En el ámbito teórico, todos estos estudios funcionales del lenguaje tienen un mismo punto de partida: una visión que podría ser calificada de instrumentalista. Conforme a esta visión, toda lengua tiene como propósito primordial la comunicación y, por lo tanto, este propósito debe ser el punto de partida para cualquier estudio lingüístico que se haga. Por ello, la cuestión básica por resolver es verificar cómo se comunican los usuarios de una determinada lengua. Esto implica analizar no solo las formas o estructuras gramaticales, sino también toda la situación comunicativa: el evento, los participantes, el contexto discursivo. En esto, se oponen al estructuralismo norteamericano y a las teorías formalistas. Dentro del primero, se analizan estructuras gramaticales tales como los fonemas, morfemas, relaciones sintácticas y semánticas, los constituyentes, las dependencias, etc. Las segundas analizan estos fenómenos y, a la vez, construyen un modelo formal del lenguaje. Los funcionalistas sostienen que la situación comunicativa motivada explica y determina las estructuras gramaticales; por ello, su propósito no es presentar modelos, sino encontrar explicaciones. Puede decirse que los estudios funcionales son un examen de la competencia comunicativa, o sea, de la capacidad de los individuos para codificar y decodificar los mensajes. Todo esto conlleva ver las expresiones lingüísticas como la configuración de funciones. Es, al considerar estas funciones, donde las distintas corrientes funcionalistas se separan.

LEVI STRAUSS
Lévi-Strauss consideraba que el funcionalismo es "una forma primaria del estructuralismo" y agregaba: "decir que una sociedad funciona es una perogrullada, pero decir que todo, en una sociedad, funciona es un absurdo"...  El estructuralismo -tal como Lévi-Strauss lo entiende- no acepta que pueda realizarse una integración totalizadora de los diversos niveles estructurales de una realidad compleja, ni procediendo por homología estructural ni definiendo una estructura como causa y a las otras como efecto. En ésto el estructuralismo difiere notablemente del marxismo clásico. Dice Lévi-Strauss, por ejemplo, que "toda cultura puede ser considerada como un conjunto de sistemas simbólicos...pero los diferentes sistemas de símbolos cuyo conjunto constituye la cultura son irreductibles entre sí".

ROLAND BARTHES

podemos señalar que Barthes, en primer término, asume que Los Elementos de Semiología  son irrestrictos a cuatro dicotomías:
1. Lengua y Habla.
2. Significado y Significante.
3. Sintagma y Sistema. Y
4. Denotación y Connotación.
Estas parejas, Barthes, las adopta de Ferdinad de Saussure, y decimos adopta, porque esta acción revela una asimilación y acomodación delconocimiento, es decir, Barthes conoce a Saussure y se "deslumbra" por él "por esta esperanza de suministrar por fin (...) el medio para desarrollarse científicamente". Desde aquí toma, entonces, casi descontructivamente Los Elementos de Semiología  que podrán establecer el derrotero teórico de la semiótica, desarrollada por éste más tarde, pues, no sólo revisa los conceptos vertidos por el lingüísta suizo, sino que además va más allá, incluso probando algunas ideas que superan al maestro, mas esta superación a costa de una lectura ideológica, ya que desarrolla el significante como proyección del signo, pero este signo no es el lingüístico, sino el semiótico, como expansión del significante "sociedad", es decir, se expande para poder armar estructuralmente la realidad que el ser social va produciendo, hasta llegar a formular la función-signo como connotación tecnológica en oposición de la connotación existencial que el mismo Barthes propone. En otras palabras, propende a explicar las realidades que los hombres van erigiendo en las sociedades (como el cine realista italiano, por ejemplo).

MICHEL FOUCAULT
Como bien lo dice Foucault, la estructura de por sí misma ejerce un poder de dominación que no necesariamente es activo y con uso de fuerza, sino que en la mayoría de los casos (y he aquí su mayor peligro) es pasivo y se caracteriza por manifestarse en forma de consenso entre los individuos (aceptación de las normas).

Características

El estructuralismo foucaultiano tiene características tan particulares como su autor y se halla estrechamente relacionado a conceptos tales como: redes del poder, prácticas de sujetación y objetivación, mecanismos de dominación, disciplinarización, normalización, entre muchas otras.
Se sabe que el autor analizó constantemente las relaciones del poder, ante lo cual cabe preguntarse porqué lo estudiaba con tanta vehemencia. La respuesta la hallamos escrita en El Sujeto y el Poder, donde aclara que su objetivo final es la libertad del hombre.
Foucault es consciente de que el hombre jamás podrá ser totalmente libre, por ello se dedica a la tarea de estudiar las formas de su sujetación, para que éste pueda saber dónde se origina su objetivación y tratar de superarlas.
El origen está en el conjunto de relaciones de poder que se establecen en cada sociedad en particular. Con este rasgo podemos apreciar que su estructuralismo, a diferencia de aquel marxista o durkhemiano, antes de ser universal es particular a cada objeto de análisis específico.
Finalmente, otra característica de su obra que merece ser resaltada, es la constante evolución de su estructura que avanza junto con la sociedad, mejorando sus mecanismos de dominación (como es el caso del poder pastoral).

HERBERT MARCUSE

La crítica fundamental que realiza Marcuse a la sociedad moderna, desarrollada en "El hombre unidimensional", es que el sujeto unidimensional es víctima de su propia impotencia y de la opresión continua de un método de dominación más complicado de lo que Adorno y Horkheimer imaginaron. Esta es la concepción del poder por la que Marcuse se considera como puente entre la primera y la segunda generación de la escuela de Frankfurt. Este hecho se contrasta fundamentalmente con el capitalismo temprano, en que el movimiento proletario era una fuerza con el potencial efectivo de derribar al régimen. El capitalismo avanzado que describe Marcuse, en cambio, ha generado a través de los estados de bienestar una mejora en el nivel de vida de los obreros, que es insignificante a nivel real, pero contundente en sus efectos: el movimiento proletario ha desaparecido, y aún los movimientos antisistémicos más emblemáticos han sido asimilados por la sociedad y orientados a operar para los fines que la sociedad coactiva reconoce como válidos.
El motivo de esta asimilación, según Marcuse, consiste en que el contenido mismo de la conciencia humana ha sido fetichizado (en términos marxistas) y que las necesidades mismas que el hombre inmerso en esta sociedad reconoce, son necesidades ficticias, producidas por la sociedad industrial moderna, y orientadas a los fines del modelo. En este contexto, Marcuse distingue entre las necesidades reales (las que provienen de la naturaleza misma del hombre) y las necesidades ficticias (aquellas que provienen de la conciencia alienada, y son producidas por la sociedad industrial). La distinción entre ambos tipos de necesidades sólo puede ser juzgada por el mismo hombre, puesto que sus necesidades reales sólo él las conoce en su fuero más íntimo; sin embargo, como la misma conciencia está alienada, el hombre ya no puede realizar la distinción.

JÜRGEN HABERMAS

Si bien su pensamiento entronca con la Teoría Crítica de la Escuela de Fráncfort, su obra adopta perfiles propios que le conducen a profundas divergencias con sus maestros y predecesores. Su trabajo está orientado a poner los fundamentos de la teoría social con los que busca analizar las sociedades del capitalismo avanzado.
Aunque el pensamiento de Kant tiene un remarcable lugar en la obra de Habermas y el de Karl Marx desempeña un papel decisivo. El estrecho vínculo entre una filosofía de la razón muy ambiciosa en términos normativos y una teoría empírica de la sociedad es una característica del pensamiento de Marx que Habermas hace suya y que lo distingue de otros contemporáneos y, en particular, del sociólogo Niklas Luhmann y del filósofo John Rawls, con quienes, no obstante, comparte preocupaciones comunes.
En su obra posterior Habermas tratará de reconstruir el materialismo histórico frente a las nuevas problemáticas de las sociedades del capitalismo tardío. En este sentido, la gran crítica que realizará a Karl Marx será que éste, en su opinión, reduce la praxis humana a una techné, en el sentido de que Marx le otorga la importancia fundamental al trabajo como eje de la sociedad, en demérito del otro componente de la praxis humana que Habermas rescata como esencial: la interacción mediada por el lenguaje. Para Marx, el trabajo es, según la interpretación de Habermas, una meratechné, en tanto que está colonizado por la racionalidad instrumental (con arreglo a fines). A diferencia de Marx, Habermas entiende que el cambio social debe darse en un ámbito simbólico, en el ámbito de la comunicación y el entendimiento entre los sujetos. De este modo, esta crítica se asemeja a la reflexión que realizan Theodor Adorno y Max Horkheimer. Luego de este momento inicial, Habermas repensará esta distinción entre trabajo e interacción como dos momentos irreductibles de la acción y tratará de incluir en la labor productiva (el trabajo) componentes de la interacción, por lo que dirá que es posible pensar un cambio social desde el campo del trabajo.



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